Cuarto de crisis

Manejo de crisis

Credibilidad: Divino Tesoro

Joaquin Ortiz de Echavarria

12 Abril 2018


Pocas palabras pesan más en la estrategia de comunicación de un producto o un político que: la credibilidad. Y hasta ahora en el arranque de las campañas rumbo a la presidencia de la República Mexicana la credibilidad de varios de los candidatos está desgastada. La corrupción ya forma parte de la narrativa que golpea la credibilidad de los candidatos independientes o dependientes: unos por tramposos; otros porque no trabajan y viven como reyes como Andrés Manuel López Obrador y en el caso de Ricardo Anaya, sigue la mata dando sobre el escándalo de la nave industrial de los $54 millones de pesos.

Por lo pronto, el Instituto Nacional Electoral (INE) presentó una denuncia penal ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) contra Jaime Rodríguez Calderón, candidato independiente a la presidencia, por actos ilícitos en la recolección de firmas de apoyo. Más de un millón de firmas le han sido cuestionadas al llamado bronco. Héctor Díaz Santana, fiscal Especial para la Atención de Delitos Electorales, indicó que están a la espera de que el INE entregue la documentación pertinente para comenzar con las investigaciones.

Aunque sin proceso penal de por medio, más medio millón de firmas también le fueron cuestionadas a Margarita Zavala y se le restaron de las que recolectó a nivel nacional. Aunque ella ha negado delito, dolo o mala fe, su participación en la boleta electoral llega manchada de corrupción.

Por ello, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, dijo que hubo candidatos independientes que jugaron con honestidad para aparecer en la boleta, pero otros lo hicieron con trampa. "Hubo quien jugó con trampa, hubo gente que jugó con honestidad, tal es el caso de Marichuy (María de Jesús Patricio Martínez). Sin mencionar los nombres de los independientes que llegaron a la boleta con apoyos falsos, Córdova destacó que la aplicación para recolectar firmas "fue pensada para jugar limpio no para quien quiere jugar con trampa". Por su parte, el broco afirmó que El INE mintió y el TEPJF hizo justicia. El aspirante presidencial se dice ofendido y reta a la autoridad a demostrar las supuestas inconsistencias en las firmas; presentará denuncia ante la Fepade. Rodríguez Calderón, ex priista y gobernador con licencia de Nuevo León, niega ser un delincuente.

El bronco presentó poco más de 2 millones de firmas de las cuales fueron reconocidas 835 mil, es decir, más de un millón 100 mil quedaron fuera porque dice el INE que las obtuvo con fotocopia, registros alterados y documentos inválidos.

Afirma el bronco: “Ellos no pueden demostrar que yo les haya enviado eso. Es parte de lo que demostramos con un peritaje y en próximos días haremos una denuncia ante la Fepade, pues al ir a la revisión me enseñaron lo que ellos quisieron, nunca tuvimos un archivo o acuse de recibo por parte del INE, solo un folio que no dice nada. Quién me asegura que esas firma no fueron de Margarita, Ríos Piter, Ferriz de Con o de algún funcionario del INE que se metió al sistema”.

Y para garantizar su credibilidad dice: “Soy un potro, me gusta salir atrás para ver el trasero a los que van adelante para que luego yo les enseñe el mío cuando los vaya rebasando. Voy a trabajar, le voy hablar a los mexicanos con una verdad que nadie les ha dicho; utilizaré la única herramienta que tengo, mi palabra, pues no vamos a tener espacios en radio y televisión como los millones de spots que tiene otros”.

Así las cosas con los independientes, la credibilidad de Ricardo Anaya también está golpeda. Ahora resulta que Luis Alberto “N”, chofer del empresario queretano Manuel Barreiro, confesó ante un juez que fungió como prestanombres para constituir la empresa Manhattan Master Plan Development que compró en $54,000,000 de pesos la nave industrial del candidato presidencial de la coalición Por México al Frente, integrada por los partidos Acción Nacional, de la Revolución Democrática y Movimiento Ciudadano.

Patricio Kegel Jacob, abogado del chofer, señaló luego de una audiencia, que su cliente declaró que sí accedió a firmar ciertos documentos, como un favor personal para su jefe Manuel Barreiro.

“Le dijo: oye, necesito que me firmes unos documentos; él accedió a ser su prestanombres, mi cliente en ningún momento dado pagó o pudo haber adquirido la empresa Manhattan, que es la empresa por la cual se adquirió una bodega”, indicó a medios de comunicación.

Agregó que nunca celebró una compraventa ni con Donino Martínez Diez ni con la empresa denominada Juniserra, ya que su cliente únicamente firmaba los documentos sin saber qué contenía.

Luis Alberto, dijo el litigante, “nunca tuvo un beneficio económico al respecto, únicamente fue un favor instruido por su jefe y jamás obtuvo un beneficio por lo que hace a esto”.

Durante la audiencia celebrada en Querétaro, el chofer firmó un acuerdo reparatorio que consiste en poner a disposición de las autoridades la nave industrial del Parque Tecnológico Innovación Querétaro, que de acuerdo con papeles notariales es de la empresa Manhattan Master Plan, donde Luis Alberto aparece como representante legal. Asimismo, señaló que se giraron citatorios contra diversas personas, entre ellas Manuel Barreiro, pero ninguna de ellas se presentó ante la fiscalía del estado.

Antecedentes del caso: En febrero pasado, Anaya fue ligado al delito de lavado de dinero por el abogado Adrián Xamán McGregor, quien afirmó que dos de sus defendidos Alberto “N” y Daniel “N”, fueron contratados por Barreiro en 2016 y 2017, para comprar la nave industrial a la empresa Juniserra, supuestamente propiedad de Anaya. Dichas personas, actualmente están sujetos a proceso por PGR.

Xamán McGregor dio a conocer entonces documentos probatorios de la triangulación por diferentes países y paraísos fiscales de 54 millones de pesos que finalmente terminaron en las cuentas de la empresa Juniserra, propiedad de Anaya y su familia. En reiteradas ocasiones, el candidato presidencial ha rechazado conocer la procedencia de los recursos con los que le pagaron por la nave industrial en cuestión.

“Yo le vendí a una empresa que se llama Manhattan Master Plan, su accionista principal es el arquitecto Juan Carlos Reyes, es un arquitecto muy conocido”, aseveró Anaya, en un video difundido el 25 de febrero pasado. Después, acudió a la PGR y exigió a esa instancia aclarar a quién investiga por presunto lavado de dinero, pues dijo, los mexicanos tienen derecho a conocer la verdad.


Previous Next