Cuarto de crisis

Manejo de crisis

¿Cómo resolver una crisis: anayada o canallada?

08 Marzo 2018


Percepción es realidad. Una imagen dice más que mil palabras. Una mentira repetida 1,000 veces se convierte en verdad. Miente, miente, miente, dicen quién convencidos que en la repetición se oculta la verdad.

Frases y frases que podrían caer en el imperio de lo efímero o la era del vacío, parafraseando al sociólogo francés: Gilles Lipovetsky. Pero cuando la crisis se le presenta a un candidato a la presidencia de la República Mexicana, en este caso Ricardo Anaya, no hay frase que valga o teoría de la comunicación que cuente. Hay que actuar; resolver y entender que en una crisis el mundo es diferente al que se vive en un entorno de normalidad. ¿Qué hacer para manejar una crisis como la que vive el joven queretano? Más de 500,000 ligas y 100,000 noticias se suman en las redes sociales y en las plataformas digitales informativas sobre el caso.

Esta crisis fue una sorpresa para el poliglota. Es claro que Anaya no tenía información de inteligencia que la Procuraduría General de la República lo estuviera investigando por lavado de dinero. En pocos días pasó de ser el candidato que tocaba el piano; interpretaba el ukulele al ritmo del movimiento naranja y presumía su pronunciación en inglés y francés; para transmutar su narrativa en negar una y otra vez que no ha cometido delito alguno.

La asociación Anaya-lavado de dinero –sea cierta o falsa- cae en el terreno de una acusación que imputable dentro de la carpeta de investigación que integra la PGR ha golpeado directamente en la credibilidad del panista. Han pasado varios días desde que se reventó el escándalo y Anaya no ha podido salir medianamente victorioso de una crisis que aún no toca fondo. De ahí que después de la sorpresa de la acusación, de acuerdo con la teoría de crisis, el siguiente escalón para el afectado es la falta de información. Anaya no tiene todos los elementos con los que cuenta la PGR para construir una narrativa más allá de negar la acusación y señalar como responsable de la crisis al presidente Enrique Peña Nieto.

¿Es cierto que Las expropiaciones de terrenos que hizo el entonces gobernador de Querétaro Francisco Garrido Patrón (2003-2009) beneficiaron directamente al ex Anaya y su familia política, debido a que les permitieron comprar tierras a costos bajos y después revenderlas en grandes cantidades? Aquí el candidato a la presidencia de la República Mexicana tendría que argumentar si hubo o no beneficio.

De acuerdo con información periodística de El Universal, en 1997, el gobierno de Querétaro expropió el predio La Machorra, con una superficie de un millón 715 mil 557 metros cuadrados, con el objetivo de construir una carretera; sin embargo, no se concretó esta obra y se le tuvo que dar un uso de agostadero. Pero a finales de junio de 2007, cuando Ricardo Anaya era secretario particular del gobernador Francisco Garrido Patrón, esta administración aprobó un decreto para poder llevar a cabo la enajenación de este gigantesco predio llamado La Machorra a título oneroso y crear ahí el Parque Industrial Tecnológico Innovación Querétaro.

Según el diario, sólo ocho meses después, la administración de Garrido Patrón vendió este predio a la empresa Tayson SA de CV y se construyó este parque industrial que constaba de 110 lotes. Poco tiempo después, 50 lotes, que equivalían a 698 mil 298 metros cuadrados, fueron adquiridos por la empresa Park Development y Tayson, JJ& CYP, con los 60 restantes que medían 916 mil 484 metros cuadrados. El 19 de mayo de 2014, la empresa Juniserra S de RL de CV, propiedad de los suegros de Ricardo Anaya, Donino Ángel Martínez y Maribel Natalia Franco; su esposa, Carolina Martínez Franco; su cuñada, Natalia Martínez Franco y el propio panista queretano (con 42% de participación), adquiró el lote 82, de 15 mil 682 metros cuadrados, en 10 millones 717 mil 644 pesos, según consta en la escritura pública 61175. Inmediatamente después, la familia del líder panista construyó una nave industrial en este lote y dos años después, el 25 de agosto de 2016, vendieron esta propiedad, equipada con seis bodegas, en 53 millones 765 mil 31 pesos, a Manhattan Master Plan Development, operación que les habría dejado una ganancia de más de 43 millones de pesos, pero a esta cifra se le debe considerar los gastos por equipar el inmueble y los impuestos pagados para poder venderla.

Pero Manhattan Master Plan Development, es una empresa fantasma. De acuerdo con Pablo Hiriart en su columna de El Financiero del lunes cinco de marzo del 2018, esa empresa se constituyó un mes antes de comprarle la planta a Anaya. “La nave industrial de Anaya la compraron dos personas -las que constituyeron esa empresa fantasma con un capital social de 10 mil pesos-, dos personas que tienen como domicilio fiscal un terreno baldío. Esas dos personas han sido señaladas como el chofer y una empleada de Manuel Barreiro. ¿Monto de la operación? Cincuenta y cuatro millones de pesos.

Dijo Anaya que él no sabía que la empresa a la que le vendió era fantasma, que él se la vendió a un arquitecto. Para Hiriart, lo anterior es falso. El arquitecto fue incorporado a la empresa un mes después de haberle comprado la planta industrial a Anaya. ¿No sabía que la empresa era fantasma, o 'facturera', como se les suele llamar a las compañías de fachada para cometer algún delito? Cuando se firma ante notario, en la escritura pública se anexa el acta constitutiva de la empresa compradora. Es pública. Y ahí se ve que no está el arquitecto. Que se formó hace un mes. Y que los compradores no tenían capacidad de pago. ¿Cómo se fondeó la operación? A través de varias empresas que recibieron el dinero en paraísos fiscales (la trama empezó con un depósito en Gibraltar). Dos de los encargados de realizar la ingeniería para el blanqueo de dinero por medio de empresas fantasma en paraísos fiscales, atestiguaron que fueron contratados por Manuel Barreiro a fin de hacerle llegar ese dinero a Ricardo Anaya. Anaya dijo que no conocía a Barreiro, y resultó que sí, que no sólo se conocían, sino que son amigos”, comenta Hiriart.

En fin, así las cosas, si los datos son duros y la carpeta de investigación que se cocina en la PGR tiene elementos que permitan acreditar el delito de lavado de dinero, Anaya podría enfrentar una crisis que más allá de la comunicación; los foros públicos y el posible deterioro de su imagen, le acompañe por mucho tiempo.

Es claro que los tiempos electorales de Anaya no son los de la PGR. Y por eso al tiempo: tiempo.


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