Cuarto de crisis

Manejo de crisis

Increíble e inaceptable

Joaquin Ortiz de Echavarria

20 Febrero 2020

La Organización de las Naciones Unidas estima que cada año son asesinadas 87,000 mujeres y niñas en el mundo. Algo así como 387 por día. Increíble e inaceptable. En México se reportan, al menos, 10 casos diarios. Según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) los feminicidios crecieron 137% durante los últimos cinco años en México. Solamente en 2019 fueron investigados 976 hechos por este delito. Veracruz ocupó el primer lugar a nivel nacional: 157 feminicidios en el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Le siguieron el Estado de México con 122; Ciudad de México con 68; Nuevo León con 67 y Puebla con 58.

Respecto a feminicidios infantiles, datos del mismo SESNSP indican que en 2019 se registraron 98 casos. Es decir, en México, cada 3.7 días una niña es víctima de feminicidio, según los datos oficiales. Se trata de un aumento en la incidencia de 10 por ciento, respecto a 2018, con 88 casos.

Asimismo, los feminicidios contra niñas han ido en aumento: en 2017 la cifra fue de 66 feminicidios de niñas; en 2016 se denunciaron 54 y en 2015 la incidencia fue de 50 muertes. En cuanto a homicidios dolosos contra menores de edad, las cifras son alarmantes: en 2018 se registraron 191 asesinatos de niñas; en 2017 hubo 218 reportes; en 2016 se presentaron 169 casos y en 2015 fueron 193.

Pero más allá de las estadísticas y los números fríos, en México dos nombres están transformando la narrativa de la opinión pública en un coro que pide justicia por Fátima, niña de siete años que fue descuartizada por sus victimarios y también por Ingrid quien apenas con 25 años fue brutalmente desollada por su pareja.

Ingrid fue hallada sin vida en la alcaldía Tláhuac, cuatro días después de que una mujer se la llevara tomada de la mano tras salir del colegio Enrique Rébsamen, en la alcaldía Xochimilco. Al no ser reconocida inicialmente por sus familiares, fueron necesarios estudios genéticos para confirmar su identidad. Ulises Lara, vocero de la fiscalía de la Ciudad de México informó que se ofrecería una recompensa de 2 millones de pesos a quien brindara información para dar con el paradero de "toda persona" que hubiera participado en la sustracción de Fátima. En el seguimiento de las investigaciones la fiscal Ernestina Godoy confirmó que la menor sí fue golpeada y abusada sexualmente. Descartaron que la responsable haya sido una vendedora de papas.

El 9 de febrero, Érick Francisco “N” apuñaló a su pareja de 25 años de edad Ingrid Escamilla. La desolló, para luego arrojar parte de sus órganos por el inodoro y el drenaje de la calle. Los hechos ocurrieron en un complejo habitacional de la calle Tamagno 258, de la alcaldía Gustavo A. Madero. Por denuncias de sus vecinos, el asesino fue detenido y confesó su crimen en un video que fue filtrado -presuntamente por elementos de la fiscalía capitalina- lo mismo que las fotografías del cuerpo de Ingrid. El hecho causó conmoción en todo el país y tras darse a conocer los hechos, usuarios de Twitter en México hicieron tendencia los hashtag #IngridEscamilla y #JusticiaParaIngrid. En 2019 Ingrid interpuso una denuncia por violencia ante la procuraduría capitalina, pero se quedó en el archivo, porque Ingrid no siguió con el proceso legal y decidió darle una segunda oportunidad a la relación de cinco años que tenía con su agresor.

Los casos de Ingrid y Fátima han originado protestas de grupos feministas en Palacio Nacional y de los padres de familia de la escuela Enrique Rébsamen. Pero también fuertes críticas al presidente Andrés Manuel López Obrador quien además de pedir que no le pintaran las paredes, hizo declaraciones atribuyendo al neoliberalismo la escalada de feminicidios, así como la degradación, la decadencia de la sociedad y la pérdida de valores, por lo que dijo, urge ya tener la Constitución Moral.

Además afirmó, que “son crímenes que tienen que ver con odio, es una enfermedad social, esto no sólo se resuelve con policías ni con cárceles, con amenazas de mano dura. Aquí tenemos que atender el fondo: que haya bienestar material y bienestar del alma, que se insista hasta el cansancio que sólo siendo buenos podemos ser felices”. Además, sostuvo que tanto la jefa de gobierno como la fiscal de la Ciudad de México son personas íntegras y honestas que atenderán la problemática del feminicidio.

Por su parte Claudia Sheinbaum, fue criticada en redes sociales cuando ante el cuestionamiento de los medios de comunicación sobre las protestas de mujeres por los feminicidios desatinó a contestar “ahorita, no”, convirtiéndose en tendencia en Twitter. Ya en medio del caso de Fátima, a través de su cuenta de Twitter calificó de “indignante, aberrante, doloroso que alguien sea capaz de herir a una niña; este crimen no va a quedar impune. La @SSP_CDMX y la @FiscaliaCDMX trabajan con todas sus energías y personal para encontrar a l@s culpables y llevarlos ante la justicia”.

Respecto a las declaraciones del presidente, una medición desarrollada por la empresa Metrics publicada por Forbes México, detalló que 63% los usuarios de las redes ven de manera negativa y critican sus posturas frente al tema de los feminicidios. En el mismo análisis, Claudia Sheinbaum tampoco fue vista con buenos ojos ya que la actitud de 78% de los usuarios fue negativa a raíz de su respuesta.

De ahí sería positivo que los asesores tanto del presidente de los Estados Unidos Mexicanos y la jefa de gobierno de la Ciudad de México consideraran los siguientes principios clave para manejar una crisis. Primero: evaluar la severidad, alcance y el nivel de responsabilidad que se tiene ante el caso. Y con una estrategia de por medio definir el problema en el corto plazo y las implicaciones de largo plazo. A partir de ello construir las acciones de respuesta científicas, clínicas, forenses, técnicas y jurídicas que se llevarán a cabo, siempre tomando en cuenta el agravio de los afectados y el dolor que les significa la muerte de un ser querido. Un jefe de estado con la popularidad y aceptación de Andrés Manuel López Obrador tiene que estar muy cerca de las familias afectadas por una tragedia como la de Fátima e Ingrid.

Increíble e inaceptable. Y desafortunadamente no hay un camino de solución o un plan de trabajo por parte de este gobierno que visualice en el panorama cómo van a disminuir los feminicidios.


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