Cuarto de crisis

Manejo de crisis

¿Tolerancia sin límites?

Joaquin Ortiz de Echavarria

3 Octubre 2019

Cierto. El dos de octubre no se olvida. Y seguramente el dos de octubre del 2019 será especial y más cuando 12,000 trabajadores del gobierno de la Ciudad de México se transmutaron en un llamado cinturón de la paz, donde miles de civiles sin preparación policiaca fueron el vehículo de contención para evitar que los llamados anarkos vandalizaran la 51 marcha conmemorativa de la matanza de Tlatelolco. Pero hubo disturbios, pintas, anarkos y varios integrantes del cinturón de la paz salieron huyendo de la violencia. ¿Es el camino correcto? ¿Dónde está la Policia de la Ciudad de México? ¿A quién en el gobierno de la Ciudad de México le da miedo el uso de la fuerza?

De acuerdo con los protocolos de actuación de la hoy exitinta Policia Federal, había una serie de criterios para el uso legítimo de la fuerza. La presencia policial es la primera forma de contacto que tienen las o los Integrantes con la ciudadanía en general. Se manifiesta a través de: el uso adecuado del uniforme; el uso adecuado de equipo y actitud diligente.

Verbalización: Interacción, a través del uso de palabras entre la o el Integrante y la persona o grupo de personas a intervenir, sin que éstas se resistan a las órdenes que reciben, con la finalidad de disuadirlos o convencerlos. La verbalización se caracteriza por lo siguiente: la comunicación oral con la energía necesaria y de términos adecuados. Sea realizada con habilidades de comunicación y esté orientada a la persuasión. La verbalización debe ser utilizada en todos los niveles del Uso de la Fuerza, en la medida de lo posible, observando el respeto irrestricto a los derechos humanos.

Control de contacto: Es el nivel de Uso de la Fuerza que puede utilizar la o el Integrante ante una resistencia pasiva. Se debe tomar en consideración cuando menos lo siguiente:

Emitir órdenes directas y claras, por ejemplo: "No pase"; "deténgase"; "tire el arma"; "salga de ahí"; "identifíquese"; "alto", entre otras expresiones. Advertir la inobservancia a la orden. Enfatizar que su nivel de resistencia podría complicar su situación. Implementar acciones de prevención para evitar una resistencia activa. Entablar un diálogo que permita concientizar el cumplimiento de la ley.

Control físico: Es el empleo adecuado de medios, métodos, técnicas, tácticas, armas menos letales y equipo que permitan controlar, inmovilizar y conducir a una persona o grupo de personas causando el menor daño posible, con el fin de inhibir la resistencia activa. Se pueden emplear técnicas, tales como: Sujeción de antebrazos o brazos; Presión en nervios sensoriales; Formaciones para el control de multitudes; Llaves de sujeción.

Técnicas defensivas menos letales: Es el empleo de técnicas y tácticas que permitan a la o el Integrante defenderse, controlar y/o inmovilizar en proporción a la agresión no letal, mismas que pueden ser: Defensa policial; Formaciones para el control de multitudes y aquellas en las que se encuentren capacitados.

Fuerza potencialmente letal: Es la acción que puede causar daño físico severo o la muerte y que la o el Integrante realiza o puede realizar frente a una agresión letal, en defensa propia o de terceros, y en caso de un peligro inminente de muerte o de lesiones graves que representen una amenaza a la vida y sólo cuando otras medidas resulten insuficientes. La o el Integrante puede recurrir al uso de armas de fuego solamente cuando sea estrictamente inevitable para proteger una vida.

Tal vez todo esto es lo que debieron haber sabido los 12,000 empleados del gobierno de la Ciudad de México para integra un cinturón de la paz efectivo. En este contexto, el presidente Andrés Manuel López Obrador agradeció a los ciudadanos por el buen comportamiento de la marcha del 2 de octubre, “porque ayudaron mucho para evitar violencia”. Durante su conferencia de prensa matutina en Palacio Nacional, el mandatario dijo que se presentaron “algunos hechos, pero no como la vez pasada”.

Destacó la labor de la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, pues “condujo muy bien el proceso para evitar la violencia” Sobre si acusará a los encapuchados con sus mamás, dijo: “Vamos a ver, pero sí ayuda, porque las mamás, los papás, los abuelitos, las abuelitas ayudan mucho”.

Rechazó que se expusieran a los trabajadores y funcionarios del llamado ‘cinturón de paz‘, pues no hubo “nada de gravedad” y él tiene otros datos. “Ahora sí puedo decirles que ‘tengo otros datos’ y tengo información con la que decir que salieron muy bien las cosas. Nuestros adversarios se frotan las manos, pero siempre se quedan con las ganas”, aseveró.

Indicó que a 10 meses de su gobierno, “vamos bien, hay gobernabilidad, hay tranquilidad y paz” y adelantó que dará un informe la semana próxima de cómo va su administración. “Esta funcionando la economía, hay bienestar“, aseveró el presidente López Obrador.

“La misma autoridad, tanto federal como capitalina, se encargó de crear una expectativa violenta centrada en los vándalos encapuchados, y en lugar de atender a los manifestantes de verdad, se cometió un error de diagnóstico al focalizarse en lo que llaman esa minoría violenta, que al querer reducirlo así, a una minoría, empequeñecen el tamaño de la prevención, del problema y del mismo gobierno: son una minoría, pero son su mayor preocupación” escribió Joaquin López Doriga en su plataforma informativa que lleva su nombre.

Agrega López Doriga: Su estrategia se centró en los anarkos, que por eso se llevaron toda la atención, como en cada marcha en la que irrumpen. Debo decir que el operativo policíaco pasó la prueba de prudencia y acción, cuando primero tuvo el acierto de dejar pasar y luego de atajar a los vándalos en 5 de Mayo, a los que encapsularon, como se hacía antes, impidiéndoles llegar al Zócalo que quedó, como debía quedar, en exclusiva para el acto central del recuerdo y condena de aquella matanza, hace 51 años. Así, pues, los granaderos, de los que habían anunciado su desaparición, estuvieron presentes, actuaron cuando tenían que actuar, no se reprimió, -¿o sí?- y contuvieron a los violentos, con lo que se acabó el conflicto.

Para el López Doriga el error, y grave, fue el operativo del llamado cinturón de la paz, anunciado por Claudia Sheinbaum, que al final no sirvió de nada, en la que usó a doce mil trabajadores a los que expuso imprudentemente en una larga valla en la que, indefensos, fueron atacados por los vándalos hasta que la misma policía les dijo que mejor se quitaran las camisetas y se fueran. No le salió mal a la jefa de Gobierno, no. Pero tampoco nada que celebrar. Y un apunte: policías militares antimotines protegieron Palacio Nacional, al que nadie se acercó porque los anarkos no llegaron a la plancha.


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