Cuarto de crisis

Manejo de crisis

¿Corrupción mexicana: percepción o realidad?

Joaquin Ortiz de Echavarria

Jueves, 25 de agosto 2016

Bloqueos. Marchas. Corrupción. Impunidad. Crimen organizado. Miles de millones de pesos en pérdidas debido a las acciones ilegales de la CNTE, son algunas de las situaciones que están alimentando la percepción de riesgo sobre México y que por ende, frenan el crecimiento del país. ¿Qué imagen se está cocinando del país a nivel internacional gracias a las marchas y la violencia?

“México ha llevado a cabo más reformas estructurales en comparación con la mayoría de los países de mercados emergentes, pero su tasa de crecimiento ha sido decepcionante, debido parcialmente a factores no económicos”, destacó la calificadora internacional Standard & Poors.

La administración del presidente Enrique Peña Nieto, informa la firma, “hizo notables reformas estructurales para modernizar la economía en los sectores de energía, educación, telecomunicaciones, fiscal y financiero en la primera parte de su periodo de administración de seis años, con el respaldo de otros partidos. Sin embargo, las debilidades en la gobernabilidad, que reflejan en parte una débil aplicación de la ley y la percepción de corrupción, limitan los beneficios de estas reformas, especialmente en la inversión”, expuso.

El país ha tenido una tasa de crecimiento “decepcionante”, aun cuando ha llevado a cabo más reformas estructurales que otros países, sostuvo Standard and Poor’s (S&P). La firma redujo de “estable” a “negativa” la calificación sobre la posibilidad de impago de la deuda del gobierno mexicano y abrió la posibilidad de bajar la nota si no hay una reducción en los pasivos del sector público federal.

En sus consideraciones mencionó que la “percepción de corrupción” en el país limita los beneficios de los cambios impulsados por el gobierno, en particular en el área de la inversión.

Las calificaciones de deuda son un indicador de la probabilidad de impago de obligaciones por parte de gobiernos y empresas. A mejor calificación, es menor el costo del financiamiento que reciben. México tiene el llamado “grado de inversión” de las principales calificadoras. Reducir a “negativa” la perspectiva indica que es más probable que baje la calificación.

La deuda neta del gobierno general se ubicó en 42 por ciento del producto interno bruto (PIB) en 2015. En 2005 era equivalente a 28 por ciento del PIB. La firma calificadora anticipó que hacia el final del gobierno, en 2018, el endeudamiento será equivalente a 47 por ciento de la economía. Aunque el nivel de deuda es moderado, el gobierno tiene menos margen de maniobra fiscal del que tenía hace 10 años, consideró.

La democracia mexicana ha seguido madurando a medida que los partidos comparten el poder en los niveles de gobierno nacional y local. La democracia ha generado estabilidad y cambios regulares de gobierno en México pero no ha derivado en un dinamismo económico ni ha mejorado la seguridad pública, expuso la calificadora en su argumentación sobre la decisión de poner en perspectiva negativa la calificación financiera del gobierno mexicano.

“Esperamos que la continuidad de las políticas económicas en los próximos dos años, junto con el ajuste fiscal en curso, compensen los menores ingresos petroleros y contengan el nivel de deuda del gobierno. Esperamos que la implementación de las reformas económicas, especialmente en los sectores de energía y telecomunicaciones, mantengan el crecimiento del PIB a largo plazo, pero no necesariamente incrementará la tasa de crecimiento, en ausencia de otras medidas”.