Cuarto de crisis

Manejo de crisis

Crazy Fox

Joaquin Ortiz de Echavarria

12 de mayo 2016

Ahora resulta. En entrevista con el periodista Carlos Marín, el ex presidente Vicente Fox dijo que es necesario “negociar y arreglarse con los cárteles de la droga”, como lo hizo Carlos Salinas con Marcos, a fin de frenar la violencia, así como legalizar la mariguana y convertir en impuestos las ganancias millonarias que deja la yerba. ¿Es viable la propuesta del expresidente? ¿Enloqueció? ¿Es válido imaginar que quienes trafican con drogas, asesinan y rompen la ley todos los días, son grupos con los que se puede pactar?

Fox añadió que él se sentaría con los cárteles “para ver cómo se arreglan”, pues “es prioritario llegar a un acuerdo con los delincuentes para lograr que dejen de estarse matando entre ellos y matando a nuestros jóvenes”. En su opinión, la negociación con esos criminales “no importa, si logras la paz y la armonía”, y lograrlo “es un bien superior”. Según Fox, la negociación con los narcotraficantes estaría por arriba del estado de derecho.

—El gobierno ha sido totalmente incapaz de reducir la circulación de las drogas—, dijo Fox.

—Pero cuando dice usted eso, yo pienso en su gobierno, seis años en que usted fue incapaz de reducir el consumo de drogas—, expuso Carlos Marín, director general editorial de Grupo Milenio.

—Así es, así es, y es un tema de salud, no es tanto de violencia y criminalidad. En el tema de salud tenemos una gran tarea que hacer, por eso mi propuesta ha sido: recojamos el dinero, quitémoslo a los cárteles que lo sacan de allá, de Estados Unidos, donde está el gran consumo de 55 mil millones de dólares, y con eso son poderosos. Ese dinero cuando se legaliza se convierte en impuestos y ese dinero entra a las arcas del gobierno.

—Perdón, ex presidente—, planteó Marín, —¿no es cándido imaginar que los narcos verán mermados sus ingresos porque haya un consumo permitido de mota?

—Sustancialmente sí, su otra fuente de ingresos es el chantaje, es el secuestro… El cobro de piso… Se facilita la tarea—, dijo Fox, —pero más allá, y te dejo esta nota que muchos me la van a reclamar, pero yo me sentaría a negociar, a buscar con esos cárteles y esos tipos a ver cómo nos arreglamos para que dejen de estarse matando entre ellos y matando a nuestros jóvenes. Estoy en absoluto descuerdo…

—Bueno, qué bueno, vamos a tener mucho tiempo de discutirlo, porque hoy se negocia en Estados Unidos con todos los criminales, se les reducen penas a cambio de que soplen. El ex mandatario abundó: “Me lo imagino tan cercano (la hipotética negociación con los narcotraficantes) como con el subcomandante Marcos en época de Salinas, cuando el Estado mexicano invitó a Marcos a sentarse a la mesa habiendo matado a tales personas y a tales soldados”. Respecto a la violencia generada por el crimen organizado, “el presidente Peña Nieto tiene más presión con ese tipo de casos que en otros sexenios”, consideró.

Sobre el caso Ayotzinapa opinó que no se ha dicho la verdad: “Debería sacarse la verdad, se están escondiendo cosas, que salga a la luz si fue el ejército, si fue la policía local, si fue la federal, de una vez por todas, lo que este país necesita es una limpia en materia de derechos humanos”.

—¿Y si la verdad no fuera grata para los deudos de las víctimas? Es decir, que hubiera malos pasos entre la muchachada o que hubiera habido realmente una confusión.

Sí es la verdad, estoy seguro que con resignación la aceptarán, pero no ha habido la verdad, ha sido una verdad que viene de arriba, no una que sale de las investigaciones. En torno al asunto del Ejército en las calles, Fox señaló: “Nunca estuve de acuerdo con llevarlo a las calles, ha sido grave para el propio Ejército, su imagen se ha deteriorado, no se ha detenido las violaciones a derechos humanos, al revés, se han agravado, no se han detenido tantas otras cosas”.

—En su gobierno, usted no hizo gran cosa por la limpieza de las policías estatales y municipales.

—Sin comparar. En mi gobierno este fenómeno no existía…

—No usted, pero en su último año, Vicente, Michoacán era un tiradero de cabezas…

—No, no tanto. En el último año alcanzó México el índice mejor en toda su historia en cuanto a criminalidad, homicidios y demás. El índice fue nueve homicidios por cada 100 mil habitantes, eso es un gran estándar y está ahí escrito.