Cuarto de crisis

Manejo de crisis

Perdón, vida de mi vida

Joaquin Ortiz de Echavarria

21 de abril 2016

Un video grabado con un teléfono celular donde se ve a militares y policías mientras torturan a una mujer, supuestamente una delincuente, ha conmocionado a la opinión pública mexicana. La información se da por buena y pocos cuestionan el origen del material, cómo se filtró la información o cuál fue la intención de dar a conocer imágenes que ponen en duda la ética de militares y policías federales. Las reacciones no se han hecho esperar.

Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH),reconoció la disculpa pública que ofrecieron Salvador Cienfuegos y Renato Sales, Secretario de la Defensa Nacional (Sedena) y Comisionado Nacional de Seguridad (CNS), respectivamente, sobre los hechos de tortura en Ajuchitlán, Guerrero. El ombudsman dijo que es importante considerar la voluntad manifiesta y fincar responsabilidades.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) ha emitido 120 recomendaciones al ejército, entre el año 2007 y 2016, 113 durante la administración anterior y siete en la actual; por homicidio, tortura, golpes, detención injustificada, cateo sin orden judicial, privación ilegal de la libertad y abuso sexual, entre otros delitos. Todas las recomendaciones fueron aceptadas por la Secretaría. Pero sin disculpas públicas.

González Pérez aseguró que esperarán a que la Procuraduría General de la República (PGR) entregue la averiguación y que la Sedena y la CNS den más información.

“Es importante reconocer el hecho, que es inédito, que la máxima autoridad de la Secretaría de la Defensa Nacional, ante todo el personal, haya dirigido esa disculpa, es importante y hay que reconocer que es parte de la voluntad manifiesta de que se quieren cambiar las cosas, pero esto tiene que ir acompañado del fincamiento de responsabilidades en el ámbito militar y civil”, afirmó tras rendir su informe anual de actividades ante el pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

En lo que va de esta administración, 14 elementos del ejército y de la Fuerza Aérea Mexicana han recibido sentencia condenatoria por el delito castrense de desobediencia, la mayoría son mandos militares.

De acuerdo con las estadísticas de delitos del orden militar, publicadas en el portal de la Secretaría de la Defensa Nacional, siete soldados fueron consignados por la Procuraduría General de Justicia Militar y sentenciados por jueces militares en el año 2013.

Al siguiente año fueron dos elementos los que recibieron sentencia condenatoria por desobediencia, mientras que en 2015 y los primeros meses de 2016, se sumaron otros cinco militares.

La Defensa precisa en el documento público que los sentenciados tienen los siguientes rangos: un general de brigada, cuatro tenientes, tres oficiales (dos subtenientes y un capitán primero) y seis elementos de clases (un sargento segundo, dos cabos y tres soldados).

De acuerdo con el Código de Justicia Militar, el delito de desobediencia merece castigo de nueve meses de prisión cuando es cometido fuera del servicio; en tanto, la pena va de uno a 10 años de prisión, según la gravedad del delito cuando este se cometió durante el servicio, como sería el caso del capitán y la soldado de la Policía Militar que fueron videograbados cuando torturaban a Elvira, el día 4 de febrero de 2015, en el municipio de Ajuchitlán del Progreso, Guerrero.

El 5 de enero de 2016, la Procuraduría Militar cumplimentó la orden de aprehensión en su contra como presuntos responsables del delito de desobediencia, de acuerdo al Código Militar, pero también son investigados por el fuero civil en la PGR.

A los imputados se les dictó auto de formal prisión el 11 de enero de 2016 y están en la prisión militar, por lo que respecta a los delitos del orden militar donde enfrentan el proceso que lleva el Juez Quinto Militar.